{"id":82,"date":"2018-03-22T10:17:20","date_gmt":"2018-03-22T10:17:20","guid":{"rendered":"https:\/\/lolasalinas-psicologa.com\/wordpress\/?p=82"},"modified":"2023-10-15T17:39:45","modified_gmt":"2023-10-15T17:39:45","slug":"piensa-bien-y-acertaras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/2018\/03\/22\/piensa-bien-y-acertaras\/","title":{"rendered":"Piensa bien y acertar\u00e1s"},"content":{"rendered":"<p>El conocido refr\u00e1n nos recomienda lo contrario: \u201cPiensa mal y acertar\u00e1s\u201d pero no puedo estar m\u00e1s en desacuerdo. S\u00e9 que se utiliza en dos acepciones, una es la de desconfiar y otra es la de elaborar un pensamiento objetivo y realista, funcional y eficaz. En cualquier caso, creo que conviene pensar bien. Pensar mal nos conduce a desconfiar (muchas veces de forma irracional y paranoica), nos puede conducir a una evaluaci\u00f3n sesgada y al miedo, la preocupaci\u00f3n y la ansiedad injustificadas.<\/p>\n<p>Pensar bien es contemplar todas las opciones y evaluar racionalmente las que pueden ser m\u00e1s plausibles.\u00a0 Pensar bien no es ser ingenuos o enga\u00f1arnos, muy al contrario, es hacer un esfuerzo para ser objetivos, ecu\u00e1nimes, realistas y l\u00f3gicos.\u00a0 Pensar bien nos facilita el desarrollo de las siguientes actitudes o conductas:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Apertura de mente<\/strong>. Comprendemos que hay m\u00e1s de una posible explicaci\u00f3n para el mismo hecho. Nos abrimos a la diversidad y variedad de situaciones\/opciones.<\/li>\n<li><strong>Criterios s\u00f3lidos<\/strong>. A trav\u00e9s del entrenamiento en un pensamiento racional, construiremos criterios propios y \u00fatiles, que nos valgan para muchas otras situaciones.<\/li>\n<li><strong>Decisiones acertadas<\/strong>. Pensar bien, nos hace ser mucho m\u00e1s objetivos con nuestras necesidades y con lo que el exterior nos ofrece. Esa objetividad nos facilita tomar decisiones coherentes y satisfactorias.<\/li>\n<li><strong>Emociones sanas<\/strong>. Un pensamiento objetivo, abierto y l\u00f3gico nos produce serenidad, confianza en nuestros recursos, solidez, paz interior, equilibrio\u2026 En definitiva nos produce emociones de bienestar.<\/li>\n<li><strong>Conductas justas<\/strong>. Un buen criterio unido a la objetividad de los hechos y a la ecuanimidad en la evaluaci\u00f3n, har\u00e1 que no seamos injustos con los dem\u00e1s.<\/li>\n<li><strong>Relaciones satisfactorias<\/strong>. Pensar bien nos lleva a sentir y actuar en consonancia. Nuestras conductas sanas provocan que las personas de nuestro entorno quieran estar cerca nuestro, creando v\u00ednculos afectivos s\u00f3lidos y constructivos.<\/li>\n<li><strong>Confianza en nuestros recursos para evaluar<\/strong>. En oposici\u00f3n a la desconfianza como forma de relaci\u00f3n para defendernos de los peligros o enga\u00f1os potenciales, la confianza basada en una valoraci\u00f3n racional y realista de las situaciones, nos lleva a confiar en nosotros mismos para afrontar muchas situaciones diferentes.<\/li>\n<li><strong>Liberaci\u00f3n y energ\u00eda<\/strong>. La confianza en nuestras capacidades nos libera de muchos pensamientos negativos que restan energ\u00eda a nuestra vida cotidiana. Nos deja espacio para la creatividad, los afectos, el aprendizaje y el placer.<\/li>\n<li><strong>Autonom\u00eda<\/strong>. Un pensamiento racional facilita que nos sintamos capaces de afrontar cualquier situaci\u00f3n sin depender de decisiones o criterios ajenos.<\/li>\n<li><strong>Confianza<\/strong>. Pensar bien, nos provoca confianza en nuestra capacidad para evaluar y explorar opciones, lo que nos lleva a movilizarnos con sensatez y emprender proyectos que pueden ser satisfactorios.<\/li>\n<li><strong>Coherencia cognitiva<\/strong>. Un pensamiento racional y por lo tanto objetivo, basado en hecho, abierto y l\u00f3gico, nos produce coherencia cognitiva, esa coherencia cognitiva nos produce endorfinas (serotonina, dopamina, norepinefrina) que se liberan en nuestro cerebro inund\u00e1ndonos de una placentera sensaci\u00f3n de bienestar. Las endorfinas son saludables y benefician el funcionamiento de todo el organismo.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Muy al contrario, pensar mal nos va a producir malestar.<\/p>\n<ul>\n<li>Pensar mal es desconfiar y\/o ver solo las opciones negativas de todas las posibles. La desconfianza, basada en la informaci\u00f3n parcial o sin hechos demostrables que la sustenten, es una actitud que nos perjudica. Nos perjudica porque en vez de utilizar criterios racionales (pensar con l\u00f3gica) nos dejamos llevar solo por sospechas y criterios muy poco s\u00f3lidos. Si ese estilo de pensamiento irracional se constituye en un rasgo de personalidad, nos convertiremos en personas poco racionales y desconfiadas. Desarrollaremos ansiedad y otros problemas.<\/li>\n<li>Pensar mal nos lleva a comportarnos con recelo y temor a ser enga\u00f1ados. Estas conductas nos separan de las personas, no nos dejan compartir aspectos que podr\u00edan ser muy satisfactorios a nivel emocional, social o intelectual.<\/li>\n<li>Pensar mal es sacar conclusiones negativas de un hecho que puede tener otras explicaciones alternativas mucho m\u00e1s realistas y de car\u00e1cter neutro (ni positivas ni negativas). Estas conclusiones negativas nos pueden confundir y orientar a decisiones err\u00f3neas. Si no disponemos de toda la informaci\u00f3n, es conveniente que pensemos en varias opciones explicativas, no s\u00f3lo en una, no s\u00f3lo en la peor posible o la m\u00e1s negativa.<\/li>\n<li>Pensar mal es, por lo tanto, sesgar la informaci\u00f3n. Si sesgamos la informaci\u00f3n, tambi\u00e9n sesgamos nuestros sentimientos y nos comportamos injustamente: criticando, juzgando, distanci\u00e1ndonos, evitando\u2026<\/li>\n<li>Pensar mal nos convierte en personas sin criterio fiable para tomar decisiones.<\/li>\n<li>Pensar mal es el germen de sentimientos muy negativos: rencor, ira, desprecio, odio, humillaci\u00f3n, complejo, inseguridad, desorientaci\u00f3n, baja autoestima\u2026 Todos ellos afectan, sobre todo, a quien los siente, aunque tambi\u00e9n puede afectar al entorno a trav\u00e9s de las conductas que promueven.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Pensar bien es un h\u00e1bito que se aprende, como aprendemos a leer, escribir, hablar, calcular, conducir o cocinar.<\/p>\n<p>A diferencia de los h\u00e1bitos que aprendemos cuando somos beb\u00e9s o ni\u00f1os, establecer un nuevo h\u00e1bito cuando somos adultos conlleva mayor toma de conciencia y m\u00e1s esfuerzo. Muchas personas se echan para atr\u00e1s cuando comprenden que los nuevos h\u00e1bitos requieren esfuerzo, disciplina y tes\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, tenemos toda la vida por delante, cuanto antes empecemos antes habremos avanzado hacia una vida m\u00e1s satisfactoria, equilibrada y aut\u00f3noma.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El conocido refr\u00e1n nos recomienda lo contrario: \u201cPiensa mal y acertar\u00e1s\u201d pero no puedo estar m\u00e1s en desacuerdo. S\u00e9 que se utiliza en dos acepciones, una es la de desconfiar y otra es la de elaborar un pensamiento objetivo y realista, funcional y eficaz. En cualquier caso, creo que conviene pensar bien. Pensar mal nos &hellip; <a href=\"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/2018\/03\/22\/piensa-bien-y-acertaras\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Piensa bien y acertar\u00e1s<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1247,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,6,7,9],"tags":[578,575,577,576,574,408,573],"class_list":["post-82","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-psicologia","category-relaciones-de-pareja","category-salud","category-sociologia","tag-apertura-mental","tag-confianza-racional","tag-ecuanimidad","tag-evaluar-racionalmente","tag-logica-y-razon","tag-objetividad","tag-pensamiento-racional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=82"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1246,"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82\/revisions\/1246"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1247"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=82"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=82"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=82"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}