{"id":609,"date":"2021-06-07T17:07:12","date_gmt":"2021-06-07T17:07:12","guid":{"rendered":"https:\/\/lolasalinas-psicologa.com\/wordpress\/?p=609"},"modified":"2023-10-15T15:37:17","modified_gmt":"2023-10-15T15:37:17","slug":"amor-autonomia-y-autoestima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/2021\/06\/07\/amor-autonomia-y-autoestima\/","title":{"rendered":"Amor, Autonom\u00eda y Autoestima"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><a href=\"#Ind0\" data-type=\"internal\" data-id=\"#Ind0\">Si te portas bien te querr\u00e9<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href=\"#Ind1\" data-type=\"internal\" data-id=\"#Ind1\">El amor como transacci\u00f3n<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href=\"#Ind2\" data-type=\"internal\" data-id=\"#Ind2\">Los problemas psicol\u00f3gicos<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href=\"#Ind3\" data-type=\"internal\" data-id=\"#Ind3\">Autoestima, social o gen\u00e9tica<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href=\"#Ind4\" data-type=\"internal\" data-id=\"#Ind4\">Autoestima por recompensa<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href=\"#Ind5\" data-type=\"internal\" data-id=\"#Ind5\">Instrumentos de desafecto<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href=\"#Ind6\" data-type=\"internal\" data-id=\"#Ind6\">Definici\u00f3n de autoestima<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href=\"#Ind7\" data-type=\"internal\" data-id=\"#Ind7\">Apreciar y amar<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href=\"#Ind8\" data-type=\"internal\" data-id=\"#Ind8\">Saber amar (autonom\u00eda emocional)<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href=\"#Ind9\" data-type=\"internal\" data-id=\"#Ind9\">Autoestima (amarse a uno mismo)<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href=\"#Ind10\" data-type=\"internal\" data-id=\"#Ind10\">Bibliograf\u00eda<\/a><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\" id=\"Ind0\">Si te portas bien te querr\u00e9<\/h1>\n\n\n\n<p>Muchas personas tenemos grabada esta frase en nuestras neuronas, la hemos o\u00eddo desde nuestros primeros d\u00edas de vida: \u201cQu\u00e9 bueno es este beb\u00e9 que no llora, es imposible no quererlo\u201d; \u201cQu\u00e9 bien se porta este beb\u00e9, si es que es un amor\u201d; \u201cCuando te portas bien, te quiero mucho\u201d; \u201cDa gusto lo aplicada y responsable que es, la queremos mucho\u201d, etc. &nbsp;En s\u00edntesis, este planteamiento es el opuesto al del amor [incondicional], maduro y responsable, que es s\u00f3lido, estable, que nos sostiene y nos prepara para desprendernos, y que nos ayuda a crecer con l\u00edmites y autoridad para afrontar la realidad y adquirir autonom\u00eda sin angustias ni ansiedades (Cucco Garc\u00eda, 2010).<\/p>\n\n\n\n<p>Utilizo el t\u00e9rmino \u2018amor incondicional\u2019, a pesar de que se podr\u00eda interpretar err\u00f3neamente, por ejemplo en el marco del psicoan\u00e1lisis, en el caso de asimilarlo con los mimos continuos de los educadores (Freud, 1911). Aclaramos que desde nuestro planteamiento el amor incondicional, no significa mimar incondicionalmente, significa la constancia del afecto y el inter\u00e9s hacia las necesidades del otro. De modo que aunque pongamos l\u00edmites y con ello brindemos la oportunidad de establecer el principio de realidad; o incluso nos enfademos, el afecto sigue intacto, pero se muestra innegociable, responsable y eficaz en la gesti\u00f3n de los lugares de cada uno, en funci\u00f3n de las necesidades de ambas partes (Cucco Garc\u00eda, 2012).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Ind1\">El amor como transacci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Los ejemplos anteriores vienen a ilustrar que muchos hemos crecido <em>dentro de <\/em>la confusi\u00f3n entre el concepto de amor y el concepto de recompensa, de modo que nuestra subjetividad afectiva se ha configurado en un escenario de intercambio: tanto vales, tanto te doy; as\u00ed te portas, as\u00ed te quiero. Esta configuraci\u00f3n nos cosifica, nos aleja de aprender a amar y nos sumerge en la din\u00e1mica de la transacci\u00f3n, la evaluaci\u00f3n y la valoraci\u00f3n por logros. En definitiva, nos impide crecer afectivamente con aceptaci\u00f3n y bienestar, porque nuestra recompensa afectiva siempre estar\u00e1 sometida al examen de nuestra conducta. Parece que esta cosificaci\u00f3n no es nueva, Fromm (2006, pg, 69) se\u00f1ala que el Renacimiento fue la cultura de una clase rica y poderosa, que en su despiadada lucha por conservar el poder y vencer a los competidores de su propia clase, envenenaron su relaci\u00f3n con el yo propio y su sentido de la seguridad, torn\u00e1ndose en objetos de manipulaci\u00f3n para s\u00ed mismos, como lo eran para ellos el resto de las personas, logrando con ello fuerza, s\u00ed, pero tambi\u00e9n aislamiento, duda y escepticismo y, como consecuencia, angustia (Fromm, 2006).<\/p>\n\n\n\n<p>Este afecto\/amor por recompensa no nos ayuda a responsabilizarnos de nuestras actitudes y conductas, ni a establecer unos principios morales propios y aut\u00f3nomos, porque estar\u00e1 referido al logro del cari\u00f1o o el afecto de otras personas. Conviene mantener la existencia de afecto\/amor en el v\u00ednculo al tiempo que se establecen o actualizan las normas, se aplican los l\u00edmites, o se gestionan los distintos lugares. La recompensa por m\u00e9ritos ha de situarse en que el beb\u00e9 (ni\u00f1o, adolescente, adulto) aprenda a disfrutar de la propia satisfacci\u00f3n por haber logrado los objetivos, y ha de ser independiente del afecto ajeno y propio. El afecto\/amor en el v\u00ednculo ha de ser incondicional y constante, mientras que la autoridad ha de pronunciarse -sin perder la calidez o el sost\u00e9n del afecto- siempre que sea necesario se\u00f1alar l\u00edmites y establecer o recordar normas y sus consecuencias. De hecho, poner l\u00edmites desde la autoridad (no autoritarismo) es ejercer el inter\u00e9s y el respeto por las necesidades de ambos, es decir, se trata de afecto\/amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el modelo de autoestima por recompensa, a medida que vamos creciendo, conjugamos el verbo del amor condicional en primera persona: \u201cSi alcanzo logros, valgo y merezco mi estima\u201d, por lo tanto, habremos incorporado una noci\u00f3n de autoestima basada en la auto recompensa por los logros y \u00e9xitos alcanzados. La confusi\u00f3n nos va a acompa\u00f1ar de adultos, probablemente, hasta que el malestar nos resulte insufrible o nos impida una vida razonablemente satisfactoria. Mientras tanto, viviremos pensando, sintiendo, actuando y evalu\u00e1ndonos, como si para ser amado y amarnos a nosotros mismos, hubiera que satisfacer ciertos requisitos como saber hacer ciertas cosas, obedecer, estudiar, lavarse los dientes, ser listo, ser educado, etc. Aqu\u00ed aplica muy bien el dicho \u2018de aquellos polvos, estos lodos\u2019. \u00bfQu\u00e9 consecuencias tiene esta confusi\u00f3n para la persona y para la sociedad?<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\" id=\"Ind2\">Los problemas psicol\u00f3gicos<\/h1>\n\n\n\n<p>El <a href=\"https:\/\/lolasalinas-psicologa.com\/wordpress\/blog\/2018\/06\/07\/sana-autoestima\/\" data-type=\"post\" data-id=\"403\">d\u00e9ficit de autoestima<\/a> en la actualidad es uno de los problemas m\u00e1s frecuentes que motivan las consultas en psicolog\u00eda, junto con la desesperanza, el \u00e1nimo inestable, la apat\u00eda, la hipocondr\u00eda, problemas de sue\u00f1o y\/o alimentaci\u00f3n, sensaci\u00f3n de vac\u00edo (ausencia de proyectos, crisis de ideales y valores&#8230;) &nbsp;(Hornstein, 2006). Como certeramente se\u00f1alaba Wright Mills, este problema no es por lo tanto un problema individual, sino un problema social, dado que lo sufren muchas personas (Wright Mills, 1978). La amplitud del problema requiere que nos preguntemos, por ejemplo, cu\u00e1les son las condiciones sociales que pueden estar generando esa espec\u00edfica vulnerabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Creemos que solo es posible afrontar y solucionar el d\u00e9ficit de autoestima, as\u00ed como el sufrimiento de la persona, adoptando una mirada que abarque el recorrido completo de la construcci\u00f3n del sujeto y su subjetividad en la sociedad actual, desde los principios o valores culturales que definen qu\u00e9 \u2018debe ser\u2019 la autoestima; hasta las estructuras sociales (pol\u00edtica, familia, medios de comunicaci\u00f3n, escuelas) que sostienen y reproducen esos modelos; deteni\u00e9ndonos en las micro din\u00e1micas de la vida cotidiana<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>, durante las cuales, se enuncian, materializan, transmiten y metabolizan dichos mandatos sociales (<a href=\"http:\/\/www.procc.org\" data-type=\"URL\" data-id=\"www.procc.org\">Cucco, Mirtha; C\u00f3dova, Dolores; Rebollar, 2010<\/a>; Hornstein, 2000b).<\/p>\n\n\n\n<p>Consecuentemente, para abordar su an\u00e1lisis y tratar de comprender los mecanismos que lo producen, adoptamos una perspectiva socio-psicol\u00f3gica, que nos ilumine los procesos de intersecci\u00f3n entre la cultura social que define el estilo de vida, y la construcci\u00f3n de una subjetividad que se constituye, nutre y entrena para adaptarse a ese estilo (Hornstein, Luis, 2010).<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\" id=\"Ind3\">Autoestima, sociog\u00e9nesis o biog\u00e9nesis<\/h1>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s, antes de abordar la definici\u00f3n, conviene despojarse de la ingenuidad que impregna la idealizaci\u00f3n sobre la esencia natural del ser humano. El ser humano no es inteligente, sabio o bueno por naturaleza. El ser humano es un ser social, con una &#8216;pata&#8217; en la historia, la evoluci\u00f3n y la naturaleza y la otra en la cultura social en la que nace, crece, se desarrolla y adapta. La autoestima -como constructo cultural- tambi\u00e9n va a depender de qu\u00e9 significado demos a este rasgo, actitud, habilidad, concepto\u2026 o como queramos denominarlo, como dir\u00eda Hornstein, en \u00faltima instancia, tambi\u00e9n es una categor\u00eda pol\u00edtica (Hornstein, 2010).<\/p>\n\n\n\n<p>A muchos pudiera parecernos que, de alg\u00fan modo, nuestra autoestima est\u00e1 ligada o determinada por los genes. Por ejemplo, si pienso que \u2018soy un in\u00fatil\u2019 porque tengo cierta torpeza con el c\u00e1lculo mental, probablemente relacione esta dificultad con alg\u00fan gen (\u201cse descubren genes para casi todo\u201d (Hornstein, 2000a)) y, desde el modelo de autoestima \u2018tradicional\u2019 piense que no valgo desde que nac\u00ed. Esta percepci\u00f3n es una ilusi\u00f3n provocada, de una parte, por la confusi\u00f3n mencionada (amor-recompensa) y de otra parte, por una trampa del discurso biologicista. Ambas circunstancias confluyen y se al\u00edan -queriendo o sin pretenderlo- con \u2018el poder\u2019 y su necesidad de control; produciendo un discurso que nos mantiene s\u00fabditos de las inexorables fuerzas de la naturaleza y el destino escrito en nuestro ADN.<\/p>\n\n\n\n<p>De ese modo, se dificulta que accedamos a la emancipaci\u00f3n psicol\u00f3gica, a la plena autonom\u00eda y a la plena responsabilizaci\u00f3n de nuestra vida y nuestro bienestar para poder alcanzar un estatus de protagonismo de los cambios y transformaciones, desde donde dise\u00f1ar nuestro curr\u00edculo vital, nuestra sociedad y sus instituciones, as\u00ed como crear nuevos conceptos y proponer nuevas definiciones, etc. En el caso que nos ocupa, la emancipaci\u00f3n en relaci\u00f3n al destino significa cuestionarnos que la autoestima est\u00e9 determinada por nuestros genes y que la definici\u00f3n de auto estima tenga un car\u00e1cter universal de verdad e inamovible.<\/p>\n\n\n\n<p>Pongamos las cosas de otro modo: La humanidad es cultura actualizada e incorporada en la biolog\u00eda. Conocemos que el desarrollo del lenguaje y otras habilidades cognitivas y sociales, han dado forma a la expresi\u00f3n gen\u00e9tica y su herencia, modificando conexiones neurol\u00f3gicas; generando \u00e1reas como el c\u00f3rtex y neoc\u00f3rtex; influyendo en el sistema inmune seg\u00fan h\u00e1bitos culturales, etc. &#8211; (National Academy of Sciences, 2006).<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La cultura, por lo tanto, se incorpora en la expresi\u00f3n de los genes -a\u00fan no sabemos si tambi\u00e9n en el ADN mitocondrial; esa cultura activa, o no, determinados genes, seg\u00fan la estimulaci\u00f3n a la que es expuesto el beb\u00e9 o el adulto (Ej.: efectos de la nutrici\u00f3n, h\u00e1bitos, la higiene\u2026). (Goldman, 2021)<\/li>\n\n\n\n<li>La humanidad, y las personas que la componen, son cultura actualizada e incorporada (materializada en el cuerpo) en las relaciones entre madre y beb\u00e9, a trav\u00e9s de los cuidados, la protecci\u00f3n, la nutrici\u00f3n, el contacto, las caricias, las palabras, las expectativas, las normas\u2026 (Cucco, 2004; Hornstein, 2000b)<\/li>\n\n\n\n<li>La humanidad es cultura actualizada e incorporada en las instituciones (familia, colegio, pol\u00edtica, justicia, mercado laboral, finanzas, etc.) (Harris, 1996).<\/li>\n\n\n\n<li>La humanidad es cultura actualizada e incorporada en la subjetividad de cada individuo (creencias, expectativas, esquemas de conducta, miedos, exigencias, estilos afectivos, deseos, habilidades\u2026) (Fromm, 2001).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Dentro de esa corriente cultural fluida y cambiante, cada sociedad construye su estilo de vida. En esa construcci\u00f3n social participamos todos, por activa o por pasiva, consciente o inconscientemente, como protagonistas o como observadores, como precursores o como v\u00edctimas, como legadores o herederos, como beb\u00e9s o como adultos. Esta diversidad tiene como consecuencia que, en la realidad cotidiana, el \u2018dise\u00f1o\u2019 del estilo de vida no nos afecta a todos por igual. Solo una minor\u00eda participa de forma consciente, algunos para perpetuar ciertos privilegios, otros son protagonistas de propuestas de transformaci\u00f3n, mientras que la mayor\u00eda, imprescindible para sostener el sistema, participa bebiendo del modelo, metaboliz\u00e1ndolo y reproduci\u00e9ndolo (valores, consumo, educaci\u00f3n, ideales, trabajo\u2026).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Ind4\">Autoestima por recompensa<\/h2>\n\n\n\n<p>Volviendo a la autoestima, el dise\u00f1o de una sociedad competitiva, individualista, materialista, desigual y meritocr\u00e1tica, que, adem\u00e1s abandera el concepto de autoestima por recompensa, va a fomentar diferencias en la capacidad y habilidades para acceder al bienestar psicol\u00f3gico, privilegiando a aquellos que, o bien logran reunir ciertos requisitos (aunque puede ser de car\u00e1cter temporal, en el momento en que los pierdan), o bien acceden al conocimiento y se emancipan.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esta confusi\u00f3n, el mensaje que la sociedad nos transmite es:  \u00bfqu\u00e9 debemos hacer para estimarnos? De modo que construye nuestro curr\u00edculo para obtener recompensas como si eso constituyera nuestra autoestima. En este profundo error, la definici\u00f3n actual entiende la autoestima como la satisfacci\u00f3n de expectativas que uno cumple sobre s\u00ed mismo. Las expectativas est\u00e1n referidas a la realizaci\u00f3n de proyectos, objetivos, tareas, anhelos, etc. que, obviamente, provienen del imaginario social. Desde este planteamiento, cuantas m\u00e1s expectativas cumplo, m\u00e1s me deber\u00eda estimar.<\/p>\n\n\n\n<p>Este \u2018dise\u00f1o\u2019 o imaginario social est\u00e1 presente en cualquier interacci\u00f3n social, y se refuerza y actualiza a trav\u00e9s del consumo, la inmediatez, el miedo, la obediencia, y la falta de autonom\u00eda. Este imaginario social impregna la educaci\u00f3n, las relaciones, el ocio y los proyectos de vida, generando en los sujetos inestabilidad emocional, impaciencia, falta de confianza en sus recursos, vaciamiento de sentido, impulsividad, adicciones, etc. En definitiva, consciente o inconscientemente, contribuimos a una sociedad que promueve subjetividades que se definen por un d\u00e9ficit afectivo, labilidad, fluctuaciones, inseguridades, dependencia, tristeza, vaciamiento, angustia, etc. En definitiva, un sujeto que no sabe amar y no se ama, un sujeto que busca con angustia porque quiere poseer el elixir del bienestar, que otros aparentan tener o tienen, pero no sabe c\u00f3mo obtenerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como indic\u00e1bamos, la definici\u00f3n de autoestima basada en la recompensa de m\u00e9ritos es err\u00f3nea porque se basa en la evaluaci\u00f3n de logros, no en el afecto por uno mismo. Sin embargo, estamos educ\u00e1ndonos seg\u00fan sus par\u00e1metros y sus dictados, de modo que la mayor parte de las personas que siguen estas consignas, acaban con muy baja autoestima o con una falsa autoestima. Es decir, o se sienten un trapillo o se sienten semi dioses y prepotentes. No pod\u00eda ser de otro modo, porque en realidad, no se han ocupado de la autoestima.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Ind5\">Instrumentos de desafecto<\/h2>\n\n\n\n<p>En ambos casos, es un falso amor por s\u00ed mismos, no es amor lo que sienten, sino cosificaci\u00f3n: se convierten en instrumentos desafectos de s\u00ed mismos, se tratan como si fueran una herramienta para lograr un fin. En algunos casos lo consiguen (siquiera temporalmente), en otros casos no. Esta diferencia va a generar en ambos casos individuos con una enorme labilidad y vulnerabilidad. El que logra expectativas (fama, \u00e9xito, logros econ\u00f3micos o profesionales, etc.) porque en el momento en que cualquiera de esos logros desaparezca, tambi\u00e9n desaparecer\u00e1 su falsa autoestima. El que no lo logra porque se sentir\u00e1 excluido del para\u00edso y extraer\u00e1 la conclusi\u00f3n de que no vale lo suficiente.<\/p>\n\n\n\n<p>La auto cosificaci\u00f3n, por lo tanto, es el error de convertir un curr\u00edculo afectivo en un curr\u00edculo de habilidades. Donde toca invertir afecto, aceptaci\u00f3n, cuidados y respeto por uno mismo; se invierte en planificaci\u00f3n y esfuerzo para modelar, entrenar y adaptar la propia \u2018maquinaria\u2019 a las demandas socio econ\u00f3micas.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esta exposici\u00f3n no pretendemos ni insinuamos que haya que anular o desterrar el curr\u00edculo de habilidades, en absoluto. Ambos curr\u00edculos pueden y deben coexistir, pero delimitados, saneados de interferencias y bien definidos. De ese modo, autoestima (que solo puede ser sana) constituir\u00e1 una persona afectivamente s\u00f3lida, asertiva, estable, aut\u00f3noma y con bienestar. El curr\u00edculo de habilidades promover\u00e1 una persona capacitada para moverse en la sociedad, tanto en sus relaciones familiares, profesionales como institucionales o de amigos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Ind6\">Definici\u00f3n de autoestima<\/h2>\n\n\n\n<p>Como afirma Luis Rojas Marcos, ni siquiera en la comunidad de psic\u00f3logos y psiquiatras u otros especialistas del ramo hay unanimidad sobre lo que es la autoestima (Rojas Marcos, 2007). En nuestra propuesta, queremos dar un vuelco al actual concepto de autoestima. Queremos pasar del concepto de autoestima como recompensa, al concepto de autoestima como aceptaci\u00f3n, pero vamos por pasos, veamos primero algunas definiciones y descripciones de autoestima.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u201cValoraci\u00f3n generalmente positiva de s\u00ed mismo\/a\u201d (Real Academia de la Lengua Espa\u00f1ola (RAE), n.d.)<\/li>\n\n\n\n<li>\u201cQuien se aprecia y valora a s\u00ed mismo\u201d (Castanyer, 2004)<\/li>\n\n\n\n<li>\u201cUna forma de definir la autoestima es verla como aquella que favorece el bienestar y el buen funcionamiento psicol\u00f3gico\u201d (Roca, 2005)<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>&nbsp;\u201cEs el sentimiento, placentero de afecto o desagradable de repulsa, que acompa\u00f1a a la valoraci\u00f3n global que hacemos de nosotros mismos[\u2026] \u201cEs una autovaloraci\u00f3n intelectual y afectiva que se basa en nuestra percepci\u00f3n [\u2026] (Rojas Marcos, 2007).<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Los fundadores de la llamada Escuela Humanista, Rogers y Maslow, utilizan el concepto de auto realizaci\u00f3n, para referirse a la autoestima. Entendemos que la auto realizaci\u00f3n tambi\u00e9n se basa en metas, objetivos y logros, por lo que no se tratar\u00eda de un afecto incondicional, sino de una estima propia condicionada a logros. La diferencia con otros autores puede hallarse en que las metas que proponen tienen un elevado componente humanista (proyecto vital, cooperaci\u00f3n, tolerancia, aceptaci\u00f3n, respeto, etc.). Nos hallar\u00edamos, por tanto, en un paso intermedio entre un concepto de autoestima como recompensa y autoestima incondicional.<\/p>\n\n\n\n<p>Siendo conscientes de que hemos escogido a muy pocos autores para ilustrar el concepto de autoestima, en resumen, podr\u00edamos decir, que existe una tendencia a definir la autoestima como valoraci\u00f3n positiva de uno mismo. No obstante, en dos definiciones no explicitan en qu\u00e9 se basa esta valoraci\u00f3n. Elia Roca s\u00ed describe la valoraci\u00f3n, y la relaciona con la plena aceptaci\u00f3n. Otra excepci\u00f3n es Rojas Marcos, en cuyo caso la auto estima est\u00e1 condicionada al logro de ciertos requisitos. Frente a esta concepci\u00f3n, hay voces cr\u00edticas, entre las cuales nos hallamos. Estas voces cr\u00edticas, apuntan a una autoestima incondicional. A continuaci\u00f3n, se exponen algunas de estas cr\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, citamos a Albert Ellis y Robert Harper, que plantean algunos principios o filosof\u00eda de vida para el bienestar, donde con claridad contraponen el concepto de autoestima al concepto de aceptaci\u00f3n, defendiendo este \u00faltimo como principio de bienestar. <strong>\u201cAceptarse uno mismo<\/strong> significa aceptarse plenamente, aceptar la propia existencia, y el derecho a vivir y a ser tan feliz como resulte posible, a despecho de qu\u00e9 caracter\u00edsticas tenga uno o cu\u00e1l sea su actuaci\u00f3n. Esto no significa autoestima, confianza en uno mismo o respeto por s\u00ed mismo, puesto que todos estos t\u00e9rminos suponen que usted se acepta porque hace algo bien o porque resulta del agrado de otras personas. La aceptaci\u00f3n incondicional de uno mismo significa que usted se acepta porque est\u00e1 vivo y ha decidido aceptarse [\u2026]. S\u00f3lo un n\u00famero relativamente limitado de personas con talento, inteligentes, competentes y queridas pueden granjearse una alta autoestima<a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a> o confianza en s\u00ed mismas. La aceptaci\u00f3n de uno mismo est\u00e1 destinada a todo el mundo, por cuanto uno decide simplemente tenerla.\u201d (pg. 147) (Ellis, Albert; Harper, 2003)<\/p>\n\n\n\n<p>Eric Fromm (pg, 131-132), parte de la definici\u00f3n de amor como \u201cuna cualidad que se halla en potencia en una persona y que se actualiza tan s\u00f3lo cuando es movida por determinado \u2018objeto\u2019 [\u2026] El amor hacia una persona <strong>implica amor hacia el hombre<\/strong> como tal. [\u2026] De ello se sigue que mi propio yo, en principio, puede constituir un objeto de amor tanto como otra persona\u201d. Para este autor, el cari\u00f1o genuino y la autoafirmaci\u00f3n de la autoestima logran la seguridad interior del individuo. Fromm Diferencia entre ego\u00edsmo como forma de codicia, un pozo sin fondo, insaciable, incapaz de lograr la satisfacci\u00f3n; y el narcisismo, que se ocupa de la admiraci\u00f3n de s\u00ed mismo y no de obtener cosas para s\u00ed (pg. 133) (Fromm, 2006).<\/p>\n\n\n\n<p>Condicional o incondicional, podemos comprobar que la definici\u00f3n de autoestima, como tantos otros conceptos, no es una verdad universal y absoluta, es un constructo social, es decir, forma parte de los vaivenes culturales, de la perspectiva adoptada, del paradigma cient\u00edfico\u2026 es decir, depende de un tiempo, una sociedad y una forma de ver y representar la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>En buena l\u00f3gica, la estima es siempre positiva, lo que estimo recibe mi aprecio, si no lo estimo, tampoco lo aprecio y, por lo tanto, no estar\u00edamos hablando de estima, si no de rechazo. De modo que cuando hablamos de autoestima, convendr\u00eda referirse a un <strong>afecto positivo por nosotros mismos,<\/strong> con independencia de cuales sean los motivos de aprecio. Entonces, podr\u00edamos diferenciar entre autoestima y auto rechazo. Tambi\u00e9n podr\u00edamos diferenciar entre sana autoestima (funcional, equilibrada, ajustada) y autoestima insana (disfuncional, t\u00f3xica, excesiva, narcisista, etc.). Por ejemplo, una persona vanidosa y soberbia aparentemente tiene un exceso de autoestima, aunque bien pudiera ser que su d\u00e9ficit de autoestima le llevara a no aceptar sus limitaciones y pretender compensar sus d\u00e9ficits (Hornstein, 2006).<\/p>\n\n\n\n<p>Para finalizar este ep\u00edgrafe, se\u00f1alamos algunos conceptos que requieren de una mayor discriminaci\u00f3n, dado que parecen ser utilizados indistintamente: autovaloraci\u00f3n, autoevaluaci\u00f3n, auto realizaci\u00f3n y aceptaci\u00f3n. Sin duda es un campo que reclama atenci\u00f3n y estudio, pero que est\u00e1 fuera del alcance de este trabajo.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\" id=\"Ind7\">Apreciar y amar<\/h1>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 es el amor y c\u00f3mo se ama. En qu\u00e9 se diferencia del aprecio, el afecto o la estima. Transcribimos algunas definiciones para identificar las diferencias m\u00e1s obvias, todas ellas extra\u00eddas de la RAE.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Amor: \u201cSentimiento de vivo afecto e inclinaci\u00f3n hacia una persona o cosa a la que se le desea todo lo bueno\u201d<\/li>\n\n\n\n<li>Afecto: \u201cSentimiento favorable hacia alguien o algo; especialmente, aprecio, cari\u00f1o o amor moderado\u201d<\/li>\n\n\n\n<li>Aprecio: \u201cValoraci\u00f3n que se hace de una persona o una cosa por su calidad o m\u00e9rito\u201d<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Comprobamos que lo que diferencia en mayor medida el amor y el afecto es la intensidad. En el caso del aprecio, incorpora el condicionante de calidad o m\u00e9rito del objeto apreciado. Se puede afirmar que todos ellos son actitudes de gran utilidad para la convivencia social, porque todos ellos act\u00faan como armonizadores o mediadores de las diferencias, los conflictos de inter\u00e9s, y los miedos. Son especialmente \u00fatiles para evitar los prejuicios y la discriminaci\u00f3n, los recelos y el mal trato.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto el amor, como el afecto o el aprecio y la estima generan bienestar, liman diferencias, mejoran el clima, permiten la negociaci\u00f3n, facilitan la convivencia, diluyen asperezas, generan tolerancia, mejoran la asertividad, permiten la pluralidad y el debate, y un largo etc\u00e9tera.<\/p>\n\n\n\n<p>La vivencia del afecto, o del amor es subjetiva, es social e intersubjetiva, y es reflexiva. Dicho de otro modo, el sujeto puede tener amor y tener afecto; puede amar a otros o sentir afecto por otros,&nbsp; pueden darse afecto y amarse rec\u00edprocamente, y tambi\u00e9n puede amar y sentir afecto hac\u00eda s\u00ed mismo. El amor y el afecto son capacidades potenciales que se pueden desarrollar en distinto grado y con diferentes resultados. Ni todo el mundo sabe amar, ni todo el que ama, lo hace siempre del mismo modo.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\" id=\"Ind8\">Saber amar (autonom\u00eda)<\/h1>\n\n\n\n<p>Aprender a hacer las cosas es el proceso de adquisici\u00f3n de la autonom\u00eda. Autonom\u00eda, etimol\u00f3gicamente significa propio y regla (auto nomo). Es decir, tener criterio o reglas propias, en definitiva, saber hacer y hacer desde los criterios propios. Aprender a amar forma parte del camino de la autonom\u00eda afectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Saber amar es aceptar, cuidar, respetar, poner l\u00edmites para crecer, potenciar, no juzgar, no culpabilizar, hacer las cosas con afecto positivo; dar sentido \u2018humano\u2019 a lo que hacemos. Este saber amar se aplica a los dem\u00e1s y a uno mismo. Amar es interesarse por el bienestar de la persona y desear que pueda obtener el m\u00e1ximo posible. Para que esto sea posible, amar significa muchas veces facilitar, ayudar, colaborar, contribuir, orientar\u2026 pero no sustituir la responsabilidad de la persona o sobreproteger. Del mismo modo, amar significa estar atento a las necesidades para que sea posible ese bienestar. Tanto la negligencia como la sobreprotecci\u00f3n nos indican formas de amar poco sanas, tanto para los adultos como para los ni\u00f1os, como entre los propios adultos, generando dependencias y co-dependencias.<\/p>\n\n\n\n<p>La autonom\u00eda afectiva, significa haber creado la estructura emocional, \u00e9tica y cognitiva para relacionarnos con los dem\u00e1s y con nosotros mismos desde esos valores y principios. La autonom\u00eda afectiva significa que nuestros actos estar\u00e1n marcados por nuestros valores y principios de forma coherente, y no por el qu\u00e9 dir\u00e1n, o por objetivos materiales, de manipulaci\u00f3n, cosificaci\u00f3n, instrumentaci\u00f3n o cortoplacistas, o por miedo al rechazo, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>La autonom\u00eda afectiva ha de potenciarse desde la familia, el colegio, los grupos y en general cualquier entorno social. La forma de potenciar esta autonom\u00eda afectiva es a trav\u00e9s del amor incondicional de los padres, as\u00ed como del afecto constante, estable y s\u00f3lido por parte de otras instituciones y grupos sociales. Como en este caso lo que var\u00eda es la intensidad, lo importante es su incondicionalidad, su consistencia y su estabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Conviene no confundir situaciones que pueden llevar a actitudes y conductas err\u00f3neas, donde un comportamiento inadecuado, por ejemplo, nos lleva a retirar el afecto de la persona. Un comportamiento indeseado requiere de una actitud firme pero respetuosa y c\u00e1lida, donde pongamos l\u00edmites y se\u00f1alemos el error o la transgresi\u00f3n y sus consecuencias. La retirada de afecto en estas circunstancias solo tiene consecuencias negativas porque genera sentimiento de inseguridad afectiva, creando v\u00ednculos inestables y quebradizos, fomentando el sentimiento de vulnerabilidad. Por lo tanto, ayudar a crecer va de la mano del afecto incondicional junto con la inseparable autoridad que pone l\u00edmites, y junto a la potenciaci\u00f3n de la autonom\u00eda, de modo que el ni\u00f1o o ni\u00f1a, aprenden a hacer por su cuenta, todo aquello que son capaces de hacer, dentro del marco afectivo s\u00f3lido, estable e incondicional (Cucco Garc\u00eda, 2012).<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\" id=\"Ind9\">Autoestima (Amarse a uno mismo)<\/h1>\n\n\n\n<p>De este modo, el\/la beb\u00e9 aprende a ser y sentirse querido, constituyendo su propia actitud y autonom\u00eda afectiva. El hecho de sentirse seguro y querido, a la vez que estimulado y con creciente autonom\u00eda, le va a producir un estado afectivo positivo, que invierte en todo lo que hace y experimenta, potenciando la confianza en s\u00ed mismo y la seguridad en el afecto de los dem\u00e1s. Progresivamente, interioriza ese modelo afectivo, como forma de estar, sentir y actuar. Ese estilo afectivo s\u00f3lido, estable e incondicional estar\u00e1 en s\u00ed mismo, y lo proyectar\u00e1 hacia s\u00ed y hacia los dem\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La autonom\u00eda afectiva tambi\u00e9n se expresa en la autoestima. Esta autoestima implica que me trato seg\u00fan los principios humanistas, es decir, me estimo y amo porque soy un ser humano, por el mero hecho de existir. Me estimo porque valoro mi vida, sin necesidad de referirme a logros o evaluar cualidades, recursos, capacidades o habilidades. La estima propia anclada en los valores humanistas es incondicional.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta autoestima me permite tener una actitud positiva hacia mi entorno, mis proyectos vitales y mi crecimiento personal. Al contrario de lo que se piensa, la autoestima no es el resultado de lograr cosas, evaluar esos logros y compensarme con afecto, conviene que la autoestima preceda o acompa\u00f1e cualquier aprendizaje, meta, objetivo o tarea que me proponga. Con una sana autoestima, incondicional, no dependiente de logros, los logros son mucho m\u00e1s satisfactorios porque tienen sentido en s\u00ed mismos, ya que no son meros mecanismos para lograr afecto. Por regla general, una sana autoestima, conduce a selecci\u00f3n de objetivos coherentes con mi bienestar, y a una planificaci\u00f3n razonable y sana.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, una autoestima condicionada a los logros, va a potenciar que la selecci\u00f3n de objetivos que quiero lograr este orientada por el significado que d\u00e9 a la recompensa en autoestima a mis m\u00e9ritos; y los objetivos se elijan seg\u00fan la medici\u00f3n y c\u00e1lculo de m\u00e9ritos. Esta actitud puede llevarme a no evaluar de forma realista mis recursos, incurriendo en una posible ansiedad o estr\u00e9s, debido a un sobre esfuerzo, la autoexigencia o la competitividad, entre otros factores. Todo ello, puede provocar que alguno o ninguno de los objetivos sea coherente con mis necesidades y mi bienestar. De modo que, aunque logre una autoestima por recompensa de m\u00e9ritos, es muy posible que tambi\u00e9n obtenga una sensaci\u00f3n de cierta dispersi\u00f3n, vacuidad e incluso alg\u00fan malestar f\u00edsico, derivado del estr\u00e9s y la ansiedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta grato terminar con una reflexi\u00f3n opuesta al planteamiento que iniciaba este escrito: Me quiero porque estar vivo\/a es lo m\u00e1s importante que me ha podido pasar. Me interesa mi vida porque es un potencial de experiencias. Me respeto y cuido porque es el mejor recurso que tengo para relacionarme con el mundo. Estoy atenta a mis necesidades porque mi bienestar depende de que las atienda y satisfaga. Me escucho y atiendo porque es el \u00fanico modo de vivir con plena conciencia y ser coherente con mi bienestar. En definitiva, mi autoestima es parte fundamental de mi vida y mi bienestar, me acompa\u00f1a all\u00e1 donde estoy.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\" id=\"Ind10\">Bibliograf\u00eda<\/h1>\n\n\n\n<p>Castanyer, O. (2004). <em>La asertividad expresi\u00f3n de una sana autoestima<\/em>. Descle\u00e9 de Brouwer, S.A.<\/p>\n\n\n\n<p>Cucco, Mirtha; C\u00f3dova, Doloroes; Rebollar, M. (2010). <em>La intervenci\u00f3n sobre los malestares de la vida cotidiana. Aportes de la metodolog\u00eda de los procesos correctores comunitarios.<\/em> Nuevos Escritores.<\/p>\n\n\n\n<p>Cucco Garc\u00eda, M. (2010). Cosas del chupete. <em>Revista Pasitos<\/em>, <em>34<\/em>, 6\u20137.<\/p>\n\n\n\n<p>Cucco Garc\u00eda, M. (2012). Proceso de crecer, autonom\u00eda y l\u00edmites. Un tema a debate. <em>Revista La Fuente<\/em>, <em>50<\/em>, 7\u20139.<\/p>\n\n\n\n<p>Cucco, M. (2004). Algunos puntos de partida y los tres organizadores b\u00e1sicos de la subjetividad. <em>Www.Procc.Org<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Ellis, Albert; Harper, R. (2003). <em>Una nueva gu\u00eda para una vida racional<\/em>. Obelisco, S.L.<\/p>\n\n\n\n<p>Freud, S. (1911). Los dos principios del funcionamiento mental. In <em>M\u00e1s all\u00e1 del principio de placer. En Obras completas (tomo XVIII).<\/em> (Vol. 21, Issue 2, pp. 11\u201312). Buenos Aires: AE. ISBN 950-518-594-4. https:\/\/doi.org\/10.1007\/978-1-4614-7990-1<\/p>\n\n\n\n<p>Fromm, E. (2001). <em>Espiritu y Sociedad<\/em>. Paid\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p>Fromm, E. (2006). <em>El miedo a la libertad<\/em>. Paid\u00f3s Iberica, Barcelona.<\/p>\n\n\n\n<p>Goldman, J. G. (2021). How human culture influences our genetics. <em>BBC Future<\/em>, 1\u20135. https:\/\/www.bbc.com\/future\/article\/20140410-can-we-drive-our-own-evolution<\/p>\n\n\n\n<p>Harris, M. (1996). <em>VACAS,CERDOS,GUERRAS Y BRUJAS.PDF<\/em>. Alianza Editorial.<\/p>\n\n\n\n<p>Hornstein, L. (2000a). Hacia una cl\u00ednica del narcisismo. <em>Intercanvis.Es<\/em>, 1\u201317.<\/p>\n\n\n\n<p>Hornstein, L. (2000b). <em>La subjetividad y lo hist\u00f3rico- social. Hoy y ayer, Piera Aulagnier<\/em> (p. 15).<\/p>\n\n\n\n<p>Hornstein, L. (2006). <em>Narcisismo, autoestima, identidad, alteridad<\/em>. <em>2<\/em>, 123\u2013129.<\/p>\n\n\n\n<p>Hornstein, &amp; Luis. (2010). <em>La autoestima es tambi\u00e9n una categor\u00eda pol\u00edtica<\/em>. 1\u20132.<\/p>\n\n\n\n<p>National Academy of Sciences. (2006). Genes, Behavior and the Social Environment: Moving Beyond the Nature\/Nurture Debate. In <em>National Academies Press<\/em>. https:\/\/doi.org\/10.1002\/9781119350927.ch3<\/p>\n\n\n\n<p>Real Academia de la Lengua Espa\u00f1ola (RAE). (n.d.). <em>Diccionario Real Academia de la Lengua Espa\u00f1ola<\/em>. https:\/\/dle.rae.es\/<\/p>\n\n\n\n<p>Roca, E. (2005). <em>Autoestima Sana<\/em> (Issue 1959).<\/p>\n\n\n\n<p>Rojas Marcos, L. (2007). <em>La Autoestima<\/em>. Espasa Calpe, Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p>Wright Mills, C. (1978). <em>La Imaginaci\u00f3n Sociol\u00f3gica<\/em> (Issue 41, pp. 41\u201348). Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> El <a href=\"https:\/\/www.procc.org\/\">centro Marie Langer<\/a>, en Madrid y otras ciudades, ofrece programas de intervenci\u00f3n comunitaria basados en este enfoque.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> (Roca 2005), mantener una autoestima sana implicar\u00eda: \u2022 Conocernos a nosotros mismos, con nuestros d\u00e9ficits y tambi\u00e9n con nuestras cualidades y aspectos positivos. Para ello, habr\u00eda que reducir al m\u00ednimo nuestras distorsiones o \u00abpuntos ciegos\u00bb (caracter\u00edsticas personales de las que no somos conscientes). \u2022 Aceptarnos incondicionalmente, independientemente de nuestras limitaciones o logros, y de la aceptaci\u00f3n o el rechazo que puedan brindarnos otras personas, aunque procuremos ir mejorando lo que dependa de nosotros. \u2022 Mantener una actitud de respeto y de consideraci\u00f3n positiva hacia uno mismo. \u2022 Tener una visi\u00f3n del yo como potencial, considerando que somos m\u00e1s que nuestros comportamientos y rasgos, que estamos sujetos a cambios, y que podemos aprender a dirigir esos cambios, orient\u00e1ndonos a desarrollar nuestras mejores potencialidades. \u2022 Relacionarnos con los dem\u00e1s de forma eficaz y satisfactoria.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> \u201cSeg\u00fan nuestras prioridades particulares, a la hora de valorarnos podemos incluir una amplia gama de factores; desde la habilidad para relacionarnos con los dem\u00e1s, hasta la apariencia f\u00edsica, pasando por rasgos de nuestro car\u00e1cter, la capacidad intelectual, la aptitud para llevar a cabo ciertas actividades que valoramos, los logros que cotizamos, las cosas materiales que poseemos, o la alegr\u00eda que en general sentimos en la vida cotidiana\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> Albert Ellis realiza una cr\u00edtica del concepto tradicional de autoestima por considerar que en realidad hace referencia a una evaluaci\u00f3n constante de exigencias con uno mismo, teniendo como referentes los dogmas y exigencias externas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abSi te portas bien te querr\u00e9\u00bb<br \/>\nMuchas personas tenemos grabada esta frase en nuestras neuronas, la hemos o\u00eddo desde nuestros primeros d\u00edas de vida. \u00a0En s\u00edntesis, este planteamiento es el opuesto al del amor [incondicional], maduro y responsable, que es s\u00f3lido, estable, que nos sostiene y nos prepara para desprendernos, y que nos ayuda a crecer con l\u00edmites y autoridad para afrontar la realidad y adquirir autonom\u00eda sin angustias ni ansiedades<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1194,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,6,7,8,9],"tags":[368,370,369,367],"class_list":["post-609","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-psicologia","category-relaciones-de-pareja","category-salud","category-sexualidad","category-sociologia","tag-amor-incondicional","tag-autoestima","tag-respeto","tag-saber-amar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/609","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=609"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/609\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1201,"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/609\/revisions\/1201"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1194"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=609"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=609"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/psicologa-lolasalinas.com\/wordpress\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=609"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}